REVISTA CON-TEXTOS

Pensamos la Educación Superior

La revista que hoy compartimos venía gestándose en nuestro imaginario institucional desde hacía ya un largo tiempo sin terminar de cristalizarse definitivamente –como sucede con todo acontecimiento que se entiende como “primer paso”– y surgió, casi sin darnos cuenta, por la fuerza de las ideas que circulan cotidianamente en charlas informales, en reuniones de personal, en evaluaciones con los coordinadores de las carreras. Nació de esos asuntos que la mayoría de las veces terminan siendo preocupaciones que quedan a “medio pensar” por la urgencia de lo diario sin que puedan regresar con eficacia analítica a lo que más nos interesa que es, ni más ni menos, lo que sucede en las aulas, efusión de la vida misma de la educación. Sin este marco vital no es posible entender la tarea que emprendemos ya que toda reflexión profesional sobre la educación, para nosotros, tiene como origen y destino al alumno del nivel superior, aquel que nos fue confiado con su novedad tal como es, con su cultura y expectativas, con sus incertidumbres y planteamientos, con su fragilidad y, a la vez, con su voluntad de superación. Desde esta mirada ética de la enseñanza y el aprendizaje, desde este marco comunitario y evangélico encaramos nuestra tarea y damos nuestro testimonio. De este postulado fundante nace, asimismo, otra convicción y es la que nos señala la necesidad de pensarnos como “comunidad educativa para la innovación” en sintonía con los cambios que en la misma sociedad se producen, en diálogo comprensivo y a la vez crítico, ya que el problema sigue siendo que “en un mundo donde todo cambió y cambia sustantivamente, las transformaciones que hacemos en educación son solo superficiales, es decir, remiten al viejo modelo de cómo se hacen las cosas”, cambios que no se pueden circunscribir solamente a los avances científicos tecnológicos sino que deben tener en cuenta, además, la diversidad cultural existente e interpelante. Esperamos que este sea el inicio de una fecunda tarea compartida en la confianza y un modo de fortalecernos como comunidad de aprendizaje en la certeza de que la educación superior es verdaderamente un espacio clave para la transformación de nuestras comunidades y de nuestra nación.